Crea tu Realidad (primera parte)

Crea tu Realidad (primera parte)

Categoría: Noticias | 0

 

¿Te imaginas poder crear tu propia realidad? Pues empieza a imaginar y crea tu realidad…

Según el Dr. Joe Dispenza no hay nada más real que crear tu propia realidad. Veamos cómo explica él de qué manera podemos hacerlo:

Lo primero que debemos saber es, qué es un hábito. Un hábito es un conjunto, automático, de pensamientos, comportamientos y emociones que se adquieren por repetición. Un hábito se adquiere cuando has hecho algo tantas veces que tu cuerpo sabe cómo hacerlo mejor que tu mente.

Por ejemplo, el hecho de dormir siempre en el mismo lado de la cama. Levantarse y prepararse el desayuno para después salir de casa y realizar el mismo trayecto hasta el trabajo, etc. Se convierte en una rutina, en un hábito, en un programa. Cuando el programa se repite muchas veces se convierte en un programa subconsciente. El 95% de lo que “somos” al llegar a los 35 años es una memoria de comportamientos, reacciones inconscientes, creencias y percepciones que funcionan como un programa de ordenador.

Podemos decir ,con nuestro 5% de mente consciente, que queremos estar sanos, hacer ejercicio, llevar una alimentación equilibrada, ser felices… y no terminamos de conseguirlo. Porque nuestro cuerpo está en un programa completamente diferente.

Atención, tengamos esto claro…

¡Los pensamientos crean hábitos!

¿Qué ocurre si nos levantamos por la mañana y lo primero que hacemos es pensar en nuestros problemas? Pues que cada uno de esos problemas lleva implícita una emoción. Una emoción grabada en el pasado, que impacta enormemente sobre la química de nuestro cuerpo. Las emociones son el producto final de nuestras experiencias pasadas.

Cuando nos levantamos pensando en nuestros problemas nos estamos levantando en el pasado, es difícil que nuestra situación cambie. Al recordar esos problemas podemos sentirnos tristes, sentir dolor, desolación, apatía, etc.

Cuanto más fuerte es la reacción emocional frente alguna experiencia en tu vida más atención prestas a lo que la causa. Toda la mente se centra en ella y se crea la memoria de esa experiencia.

Las memorias a largo plazo son creadas por emociones intensas y se sienten químicamente. Esto quiere decir que bajo emociones que generan estrés el cerebro fabrica una serie de hormonas, como la adrenalina y el cortisol, que cambian la química de nuestro cuerpo.

Y atención de nuevo…

¡La química de nuestro cuerpo cambia cada vez que recordamos la causa que genera la emoción! Cada vez que recordamos los problemas.

Si recordamos nuestros problemas diariamente, estamos generando una química del estrés en nuestro cuerpo de manera continua. ¡Estamos generando un hábito! Estamos programando nuestro cuerpo poco a poco. Finalmente, el cuerpo se vuelve adicto al “chute” de energía que le provoca esa química del estrés. Entonces el cuerpo pasa a dominar la mente. La mente se convierte en sirviente del cuerpo.

Dependiendo de lo que pensamos se genera en nosotros una emoción u otra. Si la emoción se mantiene durante un tiempo prolongado se genera un estado de ánimo. El estado de ánimo no es una emoción pasajera, es una forma de estar, de permanecer. Puede durar horas o días.

Si el estado de ánimo se mantiene durante unas semanas o meses se convierte en temperamento. Y si se mantiene durante años se convierte en nuestra personalidad.

Cuando algo o alguien nos genera una reacción emocional intensa negativa podemos entrar en estado refractario. El estado en el que la emoción nos controla y nos “cegamos”. Si permitimos que esa emoción dure durante horas o días se convierte en estado emocional, si se mantiene durante meses, en temperamento. Si la mantenemos durante años se puede convertir en nuestra personalidad. Podemos convertirnos en lo que se llama una “persona amargada”, una “persona preocupada”, una “persona a la defensiva” o simplemente en una “víctima”.

Si nos convertimos en una persona amargada crearemos una realidad de persona amargada. Con comportamientos de persona amargada, reacciones de persona amargada y reflejos en los demás y situaciones que afirmarán nuestra realidad de persona amargada.

Mucha gente cree que no se puede controlar esa reacción emocional, pero… ¡eso no es cierto!

Definitivamente se pueden controlar esas reacciones emocionales. Podemos poner al cuerpo en el lugar que le corresponde, al servicio de la mente.

En el siguiente artículo, Crea tu Realidad (segunda parte), veremos de qué manera podemos controlar esas reacciones y crear una realidad diferente para nosotros. Crear nuestra propia realidad conscientemente.

 

“La mejor forma de predecir el futuro es crearlo”

¿Te resulta interesante? ¡Compártelo!

Dejar un comentario

Información sobre protección de datos

Responsable: Mayte Roger Garzón.
Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios.
Legitimación: Tu consentimiento.
Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
Información adicional: Más información en nuestra Política de privacidad.