Mi nombre es Mayte Roger. Nací en 1981, en Valencia. Desde muy pequeñita sentí una atracción magnética hacia los caballos, mi madre dice que “toda la culpa la tiene una revista con fotos de caballos que me enseñaba para que me tomara el biberón”. En mi familia no había caballos, ni nadie que tuviera contacto con ellos, por ello solía pensar que sería “imposible” llegar a tener un caballo, incluso montar en uno… Afortunadamente esa creencia se desvaneció con el tiempo.

Mi vida laboral comenzó en el mundo comercial de la cosmética, en este trabajé durante unos 8 años, en los cuales pude desarrollar habilidades sociales y sobre todo poner en práctica la empatía y la escucha activa. En aquella época mi trabajo era muy variado, trabajaba cara al público y también realizaba labores de administración, contabilidad, estrategias de venta y gestión de almacén.

Mi siguiente paso en el mundo laboral fue crear un negocio. Una tienda de hípica. Desde las habilidades comerciales que había adquirido, pensé que la opción profesional que más me podía acercar a ese mundo del caballo, que tanto me apasionaba, era comerciar con productos para la hípica. Durante este tiempo obtuve un conocimiento más específico de estos animales, con relación al mundo deportivo, lo que me llevó a colaborar con distintos profesionales, veterinarios, nutricionistas, formadores, etc. Los profesionales venían al local, dónde estaba ubicada la tienda, a dar charlas para todo aquel que quisiera saber más sobre estos magníficos animales.

Decidí dar un paso más y formarme para ser Técnico Deportivo en Equitación lo que me llevó todavía más cerca de los caballos, convirtiéndolos en mis compañeros de trabajo. De esto hace hoy 11 años, durante los cuales he trabajado como instructora de equitación en varias hípicas de la geografía española y Reino Unido, donde tuve la suerte de ejercer esta profesión en un lugar único en el mundo, The Fortune Centre of Riding Therapy. Un centro residencial dónde adolescentes con discapacidad intelectual aprenden, a través de los caballos, a ser más independientes. Su formación es intensiva, dura 3 años, y viven y conviven con los caballos durante todo este tiempo.

La otra gran pasión que ha marcado mi vida ha sido el ser humano, en especial la mente humana, nuestra mente. Conocer cómo funciona la mente y los efectos que esta tiene sobre nuestro comportamiento, siempre me ha fascinado. Esta fascinación me ha llevado a leer multitud de libros y artículos científicos sobre ello.

La idea de hacer algo para poder acercar a las personas a los caballos ha rondado en mi cabeza desde la primera vez que pude estar cerca de ellos. Quería que todo el mundo experimentara su presencia, su poder, su paz… Y a medida que iba descubriendo como funcionaba nuestra mente iba también comprendiendo el porqué de ese efecto “casi mágico” que produce en las personas la presencia de un caballo.

Comencé a estudiar psicología, para poder aunar estas dos pasiones y convertir esa unión en una profesión. Hasta que el Coaching se cruzó en mi camino y decidí apostar por ello. Cursé la formación en Coaching Personal y Ejecutivo, más tarde la formación en Coaching con Caballos, después en Programación Neurolingüística y por último realicé la Certificación Equinistic Healing Certification, con Liz Mitten Ryan, en Canadá.

En la actualidad me encuentro inmensamente agradecida por haber conseguido mi objetivo, aunar esas dos pasiones y hacer de ello una profesión, el Coaching con Caballos.

NEW PERCEPTION, nace con una misión muy concreta, que es la misma que el propósito con el que mi alma vibra:

Que todas las personas descubran que son seres completos, magníficos, poderosos y llenos de recursos. Capaces de conseguir aquello, que verdaderamente, se propongan. Capaces de transitar por la vida sintiéndose plenos.